jueves, 2 de marzo de 2017

Los efectos adversos hospitalarios avivan la preocupación de los europeos por la sanidad

Los efectos adversos hospitalarios avivan la preocupación de los europeos por la sanidad

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Los efectos adversos hospitalarios avivan la preocupación de los europeos por la sanidad

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El último Eurobarómetro de la Comisión Europea sitúa la salud y la sanidad como tercera gran preocupación de españoles y resto de europeos. Dicha inquietud se sustenta en los problemas derivados de la asistencia sanitaria, para un 18% de los europeos y un 15% de los españoles.
El Eurobarómetro es una encuesta bianual que recoge en primavera y otoño la opinión pública de la Unión Europea. Registrada en primavera y otoño, en su número 86 se desplazaron a febrero de 2017 los datos recogidos en noviembre de 2016. El retraso fue motivado por la necesidad de recoger aspectos importantes como las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el referéndum del Brexit en Reino Unido y las fallidas tentativas de formar Gobierno durante el último año en España.
Pie de foto: Sede de las Instituciones Europeas (Parlamento y Comisión) en España
Para informar sobre las conclusiones del último Eurobarómetro, el jefe de prensa de la Representación de la Comisión Europea en España, Dimitri Barua, se reunió este lunes, 27 de febrero, con los medios de comunicación entre los que estuvo esta cabecera. El portavoz europeo señaló como principal preocupación de los europeos, en general, la situación económica preocupante, la inmigración unida al fenómeno de los refugiados y el desempleo. En el caso español, se mantuvo la inquietud por la economía y el desempleo, pero el tercer lugar de las preocupaciones correspondió a la sanidad. Sin embargo, mientras el 18% de los europeos señaló como máxima preocupación la salud, sólo opinó lo mismo el 15% de los españoles encuestados. El Eurobarómetro recogió las respuestas de 32.896 entrevistas, de las cuales 1.011 tuvieron lugar en España, mediante la metodología CAPI (Computer Assisted Personal Interview).
Pie de foto:   Dimitri Barua, jefe de prensa de la Representación de la Comisión Europea en España
Según el informe del Eurobarómetro específico para España, se confirmó que para dos tercios de la población (66%) el desempleo fue uno de los asuntos de mayor importancia nacional, cifra que baja casi a la mitad (un 31%) entre el conjunto de ciudadanos de la Unión Europea. En segundo lugar, la situación económica fue vista como un asunto muy importante para 1 de cada 3 españoles (34%). En este aspecto, la diferencia respecto al conjunto de europeos, fue menos acusada que en el caso del empleo, bajando 15 puntos hasta un 19% de menciones. Confirmada la situación económica como un asunto sensible en el conjunto de la ciudadanía europea, no lo fue tanto como la inmigración, considerada como preocupación por 1 de cada 4 europeos (26%), muy por encima del caso español, donde sólo fue elegida por el 8% de los entrevistados. El resto de temas, tanto en España como en el conjunto de la Unión Europea, fueron citados por menos del 20% de la población, estando más orientados en nuestro país hacía asuntos económicos, mientras que en el conjunto de Europa se centraron en otros aspectos relativos a la calidad de vida y la seguridad.
El Eurobarómetro de otoño de 2016 puede tener una lectura de continuidad, respecto a la encuesta 411 publicada por la Comisión Europea sobre Seguridad del paciente europeo y la calidad de los cuidados asistenciales. En la misma ya se recogió la preocupación de la Unión Europea por las complicaciones de salud derivadas de la asistencia sanitaria. En 2013, por ejemplo, se calculó que entre el 8 y el 12% de los ciudadanos europeos hospitalizados sufrieron infecciones no relacionadas con sus patologías, de forma que contrajeron este problema 1 de cada 18 pacientes ingresados. Con unas cifras anuales que hablan de 4,1 millones pacientes europeos infectados cada año, con el resultado de 37.000 fallecimientos. Un muy serio problema al que se suma que el 25% de los pacientes se ven afectados por fenómenos no deseados como los errores de medicación, las equivocaciones en los diagnósticos, y los fallos en las cirugías o por culpa de los dispositivos médicos. Ante este estado de cosas, las instituciones europeas consideran prioritario que los sistemas de salud informen a los ciudadanos europeos sobre los riesgos que contraen cuando son hospitalizados. En esa misma línea práctica, la Unión Europea considera necesario empoderar a los pacientes y sus organizaciones, hacer un uso transparente de la información clínica y los consentimientos informados y que los ciudadanos europeos puedan acudir a las embajadas de sus países, y sus abogados, en el caso de sufrir algún evento de gravedad cuando están en otro país miembro.
Finalmente, Barua consideró que el precio de los medicamentos pudo considerarse incluido en el capítulo “coste de la vida”, como gran preocupación para el 15% de los europeos, en general, y el 8% de los españoles. En cuanto al acuerdo firmado por la UE y Canadá, para que el país norteamericano gestione las patentes de medicamentos según los parámetros europeos, el jefe de prensa estimó que se traducirá en un incremento del precio de los fármacos para los canadienses.