lunes, 6 de marzo de 2017

Serafín Romero: 'En estos años nos han dado duros tirones de orejas' - DiarioMedico.com

Serafín Romero: 'En estos años nos han dado duros tirones de orejas' - DiarioMedico.com

ENTREVISTA AL NUEVO PRESIDENTE DE LA OMC

Serafín Romero: "En estos años nos han dado duros tirones de orejas"

Serafín Romero asumió el pasado sábado la Presidencia de la Organización Médica Colegial y ha contado a Diario Médico los objetivos de su mandato.
F. Goiri/N. Monsó. Madrid | dmredaccion@diariomedico.com   |  06/03/2017 00:00


Serafín Romero
Serafín Romero, presidente de la OMC (José Luis Pinado)
El pasado sábado Serafín Romero asumió la Presidencia de la Organización Médica Colegial, tras los ocho años en el cargo de Juan José Rodríguez Sendín, " una persona irrepetible que ha logrado dar a esta casa un importante cambio". Horas antes de su toma de posesión, DM desgranó con Romero los objetivos de su mandato y preguntó a los presidentes de los 17 consejos colegiales autonómicos qué le piden al cordobés que llevará el timón del Consejo General.
  • "Algún consejero llegó a supeditar el mantenimiento de la colegiación obligatoria a nuestra postura en determinados temas”
PREGUNTA. ¿A qué achaca que no haya habido ningún otro candidato a un cargo tan representativo?
RESPUESTA.
 Quiero creer que se debe a que la mía ha sido una candidatura de consenso, entendiendo esto como un consenso no formal, sino basado en el reconocimiento del trabajo y la experiencia. Es verdad que la mía ha sido casi como la crónica de una candidatura esperada, pero supongo que se valora el mantenimiento de una cierta continuidad. Entiendo que también pesa la responsabilidad inherente al cargo y el enorme tiempo de dedicación que requiere.
P. Hablaba Rodríguez Sendín de la "absoluta necesidad" de que el presidente tuviera dedicación exclusiva. Entiendo que comparte esa idea, puesto que usted también la tendrá. 
R. 
Completamente, pero se da una paradoja: a pesar de ser corporaciones de derecho público, no hay ninguna ley que reconozca a los cargos colegiales los mismos derechos que otros cargos de la Administración pública. Cada uno busca fórmulas alternativas no escritas, desde horas de liberación sindical hasta acuerdos con la autonomía donde ejerce, para buscar un horario que permita compaginar la tarea asistencial con el cargo.
  • "Del resultado del debate sobre la reforma estatutaria va a depender mucho la pervivencia futura de esta organización”
P. ¿Cuál es su catálogo de prioridades para los próximos cuatros años?
R. 
Es muy claro y no difiere mucho de lo que hemos estado haciendo estos años. En primer lugar, velar por el mantenimiento y fortalecimiento de un sistema sanitario que ha sufrido una crisis importantísima y que, lo repito por enésima vez, necesita dos pactos: uno por el propio sistema y otro por los profesionales. Esto entronca con la segunda línea de actuación básica de esta casa, que es el médico y la necesaria puesta en valor de su labor. El tercer eje es la propia organización, inmersa en un debate interno sobre el modelo que queremos, que es algo que deben reflejar los nuevos estatutos. Esa norma debe permitir que todos nos sintamos cómodos y debe dejar zanjados para los próximos años debates sobre qué competencias tienen los colegios, cuáles los consejos autonómicos, cuáles el Consejo General y cómo debemos financiar entre todos este escenario. Del resultado de ese debate va a depender mucho la pervivencia de esta organización. Otra prioridad es redefinir el profesionalismo médico y adaptar el Código Deontológico a temas candentes como la maternidad subrogada o la actividad del médico en redes sociales. Y, finalmente, los ciudadanos, que son nuestra razón de ser: queremos potenciar nuestro Consejo Social, para dar cuenta de nuestras acciones, y fomentar el desarrollo con las asociaciones de pacientes.
P. La renovación de los estatutos de la OMC era un objetivo prioritario para su predecesor. ¿Lo sigue siendo para usted o prefiere esperar a que se apruebe la Ley de Colegios para adaptarlos a esa norma?
R. 
Lo que no haga esta organización por sí misma lo harán otros por nosotros, de forma que es preferible que nos adelantemos y vayamos dando pasos. Esta organización tiene, por ejemplo, un registro de médicos colegiados que luego ha sido reconocido por ley y que no tiene ninguna otra organización. Nos adelantamos también en la validación de la colegiación o en el Programa de Atención al Médico Enfermo (Paime), por poner otros dos ejemplos. Si permanecemos parados y a la espera, el legislador puede llegar a pensar qué sentido tienen los colegios -de médicos y en general- si al final es él el que tiene que acabar haciendo nuestras normas.
P. Decía antes que la delimitación de las competencias es una de las prioridades de los nuevos estatutos. ¿Tan poco claras están en los actuales?
R. 
No, no, yo creo que están claras: el colegio tiene toda la potestad en su ámbito de actuación, que es el provincial; el consejo colegial en el suyo, que es la autonomía, y el Consejo General lo tiene en el ámbito nacional, europeo e internacional.
  • "Establecer vías de bilateralidad con 17 consejos es difícil, pero no rehuimos el debate y creemos que podemos darnos un entorno donde todos nos sintamos cómodos”
P. ¿Por qué, entonces, el Colegio de Barcelona considera que en el primer borrador que se presentó el Consejo General invadía competencias de los colegios?
R.
 Pues eso es lo que habrá que clarificar, pero me gustaría recordar que ese primer borrador se paralizó y que luego se elaboró un segundo, que se ha sometido a un informe jurídico de valoración y que no ha llegado todavía a una primera discusión de la Asamblea. Entendemos que este segundo borrador delimita mejor el marco competencial. Otra cosa, y creo que por ahí van las objeciones de Barcelona, es cómo debe ser la relación entre todas las partes, en virtud de leyes nacionales y autonómicas. Pero éste es otro debate, que, obviamente tiene una base jurídica, pero sobre todo de negociación y de búsqueda de consensos. Abrir vías de bilateralidad entre 18 partes es complejo y se parece bastante al histórico debate autonómico español, pero nosotros no lo rehuimos; al contrario, estamos convencidos de que podemos darnos un entorno donde todos nos sintamos cómodos.
P. ¿Cuando habla de bilateralidad, habla de una paridad absoluta entre las competencias del Consejo General y el autonómico?
R.
 No, no, la bilateralidad en la relación no tiene que ver con las competencias, porque éstas están definidas y son exclusivas de cada ámbito. Hay competencias autonómicas donde el Consejo General no puede entrar, salvo que haya una ley que diga lo contrario: hay, por ejemplo, expedientes disciplinarios que se quedan en el ámbito autonómico, o temas, como la regulación de la cuota, en los que el Consejo General no puede ni debe entrar. Otra cosa, insisto, es el tipo de relación entre las partes y, sobre todo, lo que está detrás de todo ello, que es el tema financiero, y que parece que a algunos les da miedo nombrar. Es decir, dotar de financiación suficiente a las partes para que puedan cumplir con sus competencias. En esencia, hay que estructurarse lo mejor posible para que seamos uno, y financiarnos de la mejor manera para que podamos cumplir nuestras competencias. Y éste es el debate de fondo que subyace en la reforma de nuestros estatutos.
  • "El Patronato sólo tiene un modelo de financiación, que es la aportación de cuotas, y eso no se va a revisar. Otra cosa es cómo se canaliza esa aportación de los colegiados”
P. Precisamente, el tema económico está detrás de la financiación del Patronato de Huérfanos, que algunos colegios cuestionan. ¿Está entre sus planes revisar el sistema de financiación del Patronato?
R.
 El Patronato sólo tiene un modelo de financiación, que es el de la aportación de los colegiados a un modelo de protección común e igualitario. Otra cosa es cómo se organiza y canaliza la aportación, que es lo que puede generar discrepancias, porque algún colegio considere que puede arbitrar un modelo propio de protección. Veo normal y sano que haya alternativas, pero también le digo que incluso muchos de los que plantean un nuevo escenario no piensan en una ruptura, sino en cambiar para mejorar.
P. Venimos de una Presidencia muy marcada por la figura de Rodríguez Sendín y de una postura de la OMC muy activa y, en ocasiones, combativa. ¿Seguirá usted esa línea?
R.
 Rodríguez Sendín le ha puesto cara, voz y valor a los temas que aquí se refrendaban y aprobaban, y es cierto que esta casa ha sido en ocasiones muy incómoda en temas polémicos. Es verdad que el presidente ha puesto esa cara y esa voz con coraje y valentía, pero también con lealtad y respeto a lo que esta casa representa.
P. ¿Y esa actitud del presidente le ha valido a la OMC algún tirón de orejas que nos pueda confesar?
R. 
Le aseguro que la Comisión Permanente ha recibido en este periodo todo tipo de tirones de orejas desde el más cariñoso e íntimo hasta el más duro y explícito. Hubo incluso algún consejero que condicionó el mantenimiento de la colegiación obligatoria a nuestro posicionamiento en determinados temas. Pero nosotros no estamos para ser cómodos ni complacientes, ni para defender al médico individualmente, sino para velar por la profesión, y eso exige a veces ser incómodos y, sobre todo, coherentes, independientemente del color político en cada momento.
P. E internamente, ¿ha habido algún presidente provincial molesto con la beligerancia de la OMC y con el papel de su presidente?
R.
 También, seguro. Nuestros debates, sobre todo los más polémicos, no se zanjan siempre por unanimidad. Esto es una asamblea al uso y no hay una toma vertical de decisiones. Pero la discrepancia interna es la que más valoro y la que más seguiré teniendo en cuenta.